Turismo

Güeli a patatera

Tuuuuuuuuuuuuu         tuuuuuuuuuuuuu        tuuuu (imagínate que suena un teléfono y lo cogen)

- ¡Hola, Juampe! Soy Diego Casillas, oye… una pregunta… ¿cómo se dice en castúo “huele a patatera”?

- ¡Hola, Diego!, se dice güeli a patatera.

- Pues mil gracias y un abrazo enorme y… oye, a ver si nos vemos el martes de Carnaval en Malpartida de Cáceres, en la Pedida de la Patatera.

Y así le hemos puesto el título al reportaje de hoy mi querido Juan Pedro Sánchez Romero, de Conexión Extremadura (Canal Extremadura) y servidor que, a falta de sacarse el C2 en castúo tiene que tirar de personajes tan insignes y proactivos en nuestra lengua como Juampe.

He acabado de repasar hace un rato la lista de gente a la que todos los años insisto en que tienen que ir a Malpartida, a disfrutar de uno de los días más singulares y especiales del carnaval extremeño. Les he dado la brasa otra vez para que vayan y los que aún no lo han hecho prometen que lo harán pero… luego surgen los imponderables, unos sí y otros no. Y yo no sé cómo la gente puede vivir sin haber pasado por este martes de carnaval extremeño. Con ello, año tras año, voy consiguiendo que se acerquen al lugar tocado por la diosa Ataecina y que, siglos más tarde, fue bendecido, sin saberlo, por el que en 1798 fue el párroco de Burgo de Osma (Soria).

Y ¿Cómo lo hizo el buen hombre de Dios?. Solo hay que tirar de las crónicas de ese año para leer lo siguiente: “hace seis años que faltando arroz y cebollas con que hacer morcillas en aquel pueblo, dispuso que se cociesen patatas, y mondadas las deshizo en una servilleta, dejándolas como harina: con ellas mandó hacer las morcillas, y aunque se tuvo por una extravagancia, que mereció la risa de todos, salieron tan delicadas , que muchos han seguido su exemplo, y se ha advertido que se conservan frescas y suaves algunos meses, lo que no sucedía con las otras”.

Pues ya está “nacida” la patatera y, a partir de ahí, solo nos falta traerla desde Soria hasta Malpartida de Cáceres y el mejor vehículo en aquélla época era ¡la trashumancia!, así que los pastorcillos se encargaron de presentar la patatera en tierras de Los Barruecos cual aparición mariana, con borreguitos y todo. Curiosamente las “morcillas” evolucionaron en Burgo de Osma hasta las conocidas hoy a base de sangre de cerdo, cebolla y arroz y las que, provenientes de allí, llegaron a tierras extremeñas se mantuvieron en su forma original.


La patatera se producen en muchos pueblos de nuestra región. Incluso yo, como patateroadicto confeso, tengo hecho mi ranking de las mejores, aunque honestamente pienso que hay tantas como personas las hacen y todas están ricas. Jamás probé una que no me gustase. En el propio Malpartida, durante la Pedida de la Patatera, serás invitado si muestras un poco de simpatía e interés a degustar tantas que te parecerán productos diferentes.

De todas formas, aún produciéndose en la mayoría de los pueblos extremeños, la patatera goza de una especial veneración en Malpartida de Cáceres donde, de ser considerado el embutido más humilde e incluso pobre del recetario matancero, ha llegado a ser impulsado como un producto con grandes posibilidades gastronómicas. Y así lo demuestran los menús creados con motivo de la festividad de la Pedida de la Patatera en los que puedes encontrar lasaña casera con patatera, solomillo con crema de patatera, croquetas, ensaimada de patatera, huevos rotos con patatera y taquito de cochinillo, capricho de patatera… y mil cosas más.

Y es que chefs como Victor Corchado (Borona Bistró -Cáceres-) se lo han currado tanto ensalzando este producto que recibirá este año la Patatera de Honor.

1.500 kilogramos de patatera te esperan para que puedas celebrar este día en el que el color del último día de carnaval y el calor de todo un pueblo te arroparán y atraparán para divertirte y hacerte sentir en familia.

Como el carnaval en Malpartida de Cáceres más que la Pedida de la Patatera, te dejo el  programa  completo para que te animes a participar en el resto de las actividades.

Nos vemos en Malpartida este martes.