Turismo

3.000 a.e.c.

 

 

Volviendo desde Castilblanco por la EX-316 (Unos 7 kms. desde la población) aproveché para desviarme por una pista y llegar hasta el Dolmen de Valdecaballeros también conocido como Dolmen de La Barca. Esta construcción milenaria duerme a orillas del Embalse de García Sola. La pista, perfectamente transitable me llevó durante 7 kms. prácticamente hasta el dólmen, dejando las aguas del pantano, muy bajas en esta época, a izquierda y derecha. Si sigues las indicaciones que te ofrezco de Google Maps al final del reportaje, verás que solo aparece el recorrido motorizado hasta cerca del dólmen aunque en realidad podrás llegar con tu vehículo hasta la entrada por un camino bastante aceptable.

 

 

El dolmen es una construcción megalítica ejecutada entre el IV y el II milenio antes de la era común, en pleno Neolítico. Resulta curioso saber que fue levantado más o menos mientras, en Egipto, por ejemplo, se edificaban las pirámides. No por ello resultan menos llamativos este tipo de monumento funerario. Para redondear y poder dar título al reportaje, las fecharemos en torno al 3000 a.e.c., aún a riesgo de llevarnos un pescozón por parte de los arqueólogos.

 

 

Su tipología, dentro de los monumentos megalíticos funerarios, se corresponde con la de los denominados Tholos, edificios circulares con un corredor o pasillo de acceso techados por una cubierta que en este caso debió ser de láminas de pizarra y después recubiertos por un túmulo de tierra, hoy retirado para poder apreciar a modo de corte de sección horizontal su arquitectura.

 

 

Este es uno de los elementos arqueológicos más antiguos encontrados en el término municipal de Valdecaballeros. Se localiza en un paraje de gran belleza junto a la antigua vega del Guadiana, sobre un cerro llamado "de la Barca" de unos 408 m. de altura, en la antigua confluencia de los ríos Guadiana y Guadalupejo, hoy cubierta por las aguas del Embalse García de Sola. No demasiado lejos existen restos del Castro del Cerro de la Barca datado en la Segunda Edad del Hierro (siglos VII y VI a.e.c.)

 

 

Aunque la existencia del dolmen fue siempre conocida por la gente del lugar, han sido pocas las investigaciones que se han realizado. De hecho las primeras referencias sobre este edificio prehistórico corresponden a publicaciones realizadas en el año 2001.

 

 

Su uso debió perdurar hasta la época prerromana, según vestigios encontrados en el propio dolmen. Estas estructuras funerarias son abundantes en toda Extremadura, sobre todo en el Oeste, muy ligados al Alentejo portugués, pudiendo señalar varios conjuntos que destacan por la cantidad y calidad de sus megalitos. La lista es casi interminable: Alcántara, Cedillo, Herrera de Alcántara, Santiago de Alcántara, Piedras Albas, Valencia de Alcántara, Zarza la Mayor, San Vicente de Alcántara, Alburquerque, Villar del Rey, La Roca de la Sierra, Aliseda, Malpartida de Cáceres, Arroyo de la Luz, Garrovillas, Cáceres, Carmonita y Mérida, Valverde del Fresno, Hernán Pérez, Montehermoso, Bohonal de Ibor, Peraleda de la Mata, Magacela, Olivenza, Valverde de Leganés, Barcarrota, Salvaleón, Jerez de los Caballeros, Valencia del Mombuey, Valencia del Ventoso y Fregenal de la Sierra, sin olvidarnos de algunos ejemplares dispersos en las comarcas de Las Hurdes y La Vera.

 

 

Si te animas a visitarlo, sigue las instrucciones que te dejamos en este enlace de Google Maps y recuerda que podrás llegar hasta el dolmen en coche aunque si optas por dejarlo al final del camino y continuar a pie, podrás hacer una bonita ruta entre aguas del García Sola.