Reportajes

Aquí se vive bien

Cada vez que oigo decir esto, que al paso que vamos cada vez se escucha menos, me acuerdo de mi tío Ruma. Hoy, ya jubilado, se empeña en seguir viviendo bien. Un día me dijo “Mira, Diego, lo que tengo aquí no lo puedo tener en casi ningún sitio. Salgo de casa y voy caminando hasta mi despacho, que me cae a cinco minutos. Por el camino paro a tomar un café y repasar la prensa en Los Valencianos. A mediodía voy a comer a mi casa y no tengo necesidad de coger el coche. Por la tarde, lo mismo. Si quiero ir al cine o al teatro no tengo muchas opciones pero si me apetece tenerlas o ir a la ópera, a tres horas y poco puedo elegir lo que quiera, en Madrid, o a dos en Sevilla. Los precios aquí son razonables y la vida tranquila. Esa es mi calidad de vida, la que me gusta tener”.

Y desde entonces, cada vez más, pienso que extremeños como mi tío Ruma son los que necesitamos. Él ha hecho y sigue haciendo de buen embajador de nuestra tierra, y eso es lo que mejor podemos hacer. En el polo opuesto están los jóvenes que se han marchado fuera a estudiar o a trabajar y han hecho su vida fuera de nuestra región porque creen que esta no les ofrece lo que ellos necesitan. Yo no voy a contrariarlos. De hecho mi hija es una de esas jóvenes promesas que probablemente no vuelva porque ha tenido la suerte de iniciar una buena carrera profesional fuera de nuestra región. Y no la culpo.

De lo que creo que se trata es de entender si vivir aquí nos satisface o no. Si aquí uno tiene la calidad de vida que desea o esta se encuentra en otro lugar. Desde luego, no es tierra para urbanitas, eso está claro, pero cada vez se aprecia más una involución en la tendencia a marcharse a la gran ciudad y cada vez son más las personas que deciden iniciar un proyecto personal, empresarial, profesional en una región tan rural como Extremadura.

Hace unos días, parte del equipo de rodaje de “Caza Mayor”, me contaba lo maravillosos que habían sido estos últimos meses entre Zafra, Burguillos del Cerro o la dehesa en Bodonal de la Sierra. Incluso alguna de las personas dejó caer que pensaba en venirse a vivir a Extremadura. Y lo dice gente que está, permítaseme la expresión, hasta las pelotas de las capitales.

Estos días se habla de lo felices que somos los extremeños, de esa calidad de vida que tenemos. También de que tenemos las rentas más bajas a pesar de lo cual se nos considera la comunidad más feliz de España. según el Informe Socioeconómico de la Felicidad 2025 elaborado por la Red Internacional  Universitaria de la Felicidad. Y no seré yo quien le lleve la contraria.

¿Y por qué?. Pues porque mi tío Ruma tiene razón y también por gastronomía, kilómetros de costa fluvial, patrimonio, naturaleza, cultura, cielos limpios "cuajaítos" de estrellas, libertad… Las imágenes hablan por sí mismas. Aquí se vive bien.

 

Todo esto, y mucho más. ¿Dónde?. En Extremadura